Es profesora, activista y política, una de las figuras más representativas de la izquierda alternativa española surgida tras la crisis de 2008 y, de manera particular, del andalucismo de izquierdas contemporáneo. Su trayectoria combina militancia social, docencia, feminismo y construcción política desde abajo, con una marcada vocación pedagógica y un discurso crítico frente a las élites económicas y partidarias.
Licenciada en Filología Árabe por la Universidad de Cádiz y profesora de Educación Secundaria, su formación humanística y su experiencia docente han sido centrales en su manera de entender la política como un espacio de intervención cultural y social, no solo institucional. Durante los años previos a su salto a la política institucional estuvo implicada en movimientos sociales, en el sindicalismo docente y en luchas vinculadas a la precariedad laboral, la defensa de los servicios públicos y el feminismo.
Su entrada en la política se produjo al calor del ciclo de movilización abierto por el 15-M. En 2014 fue elegida eurodiputada en las listas de Podemos, integrándose en el Parlamento Europeo con apenas 36 años. Desde Bruselas se especializó en cuestiones sociales, laborales y educativas, y destacó por un estilo directo, combativo y poco institucionalizado, que la situó como una de las caras visibles del ala más claramente anticapitalista del partido. En ese periodo se alineó con sectores críticos con la deriva organizativa de Podemos y defendió una mayor autonomía de los territorios y de las bases militantes.
En 2015 dejó el Parlamento Europeo para liderar Podemos Andalucía, convirtiéndose en secretaria general de la formación en la comunidad. Desde ese puesto fue candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía en las elecciones autonómicas de 2015 y 2018, obteniendo resultados relevantes en un contexto históricamente dominado por el PSOE. En el Parlamento andaluz destacó por su discurso centrado en la desigualdad estructural de Andalucía, el paro, la dependencia económica, el feminismo y la crítica a un modelo productivo subordinado.
Las tensiones con la dirección estatal de Podemos culminaron en su ruptura con el partido en 2020. A partir de entonces impulsó un nuevo proyecto político: Adelante Andalucía, concebido como una fuerza andaluza soberana, de izquierdas y con fuerte arraigo territorial. Como portavoz parlamentaria y principal referente del proyecto, Teresa Rodríguez ha defendido un andalucismo popular y no identitario, articulado en torno a derechos sociales, memoria histórica, feminismo y democracia radical.
Más allá de la política institucional, Rodríguez ha mantenido una presencia constante en el debate público como ensayista y conferenciante. En libros como La política en femenino o Vivas nos queremos ha reflexionado sobre feminismo, poder, cuidados y la necesidad de transformar las formas tradicionales de hacer política. Su discurso reivindica la militancia colectiva, la honestidad política y la coherencia vital como elementos centrales de la acción transformadora.