Es uno de los juristas y abogados de empresa más influyentes de la España contemporánea, y una figura central en la historia del despacho Garrigues y en la apertura económica del país a la inversión extranjera. Hijo del abogado, diplomático y ministro de Justicia Antonio Garrigues Díaz-Cañabate y de la estadounidense Helen Anne Walker, se formó en el Colegio del Pilar y se licenció en Derecho por la Universidad de Madrid (Complutense).
En 1954 se incorporó al despacho fundado por su padre y su tío, y en 1961 —con apenas 27 años— asumió la presidencia de la firma, que mantuvo hasta 2014, cuando pasó a ser presidente de honor. Bajo su liderazgo, Garrigues se convirtió en uno de los mayores bufetes independientes de Europa y en un actor clave en la expansión del mercado jurídico ibérico e iberoamericano.
Especializado en inversiones extranjeras en España, ha asesorado a grandes multinacionales y al propio Gobierno español en materia de legislación económica, especialmente en el ámbito de la entrada de capital exterior durante el desarrollismo, la transición y la integración europea. Su biografía desborda, sin embargo, los límites del mundo jurídico. Ha estado muy vinculado a la reflexión sobre la globalización y las relaciones internacionales: es miembro del grupo español de la Comisión Trilateral y ha sido presidente o patrono de diversas Fundaciones Consejo (España-Estados Unidos, España-Japón, España-China, España-Australia, España-India), diseñadas como puentes entre empresas, gobiernos y sociedad civil.
En paralelo, ha tenido una fuerte implicación en la defensa de los derechos humanos: fue consejero especial del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y preside España con ACNUR; además, fundó el capítulo español de Transparency International, entidad dedicada a la lucha contra la corrupción.
Garrigues ha combinado ese perfil con una intensa presencia cultural y cívica. Ha cultivado la dramaturgia —con varias obras estrenadas— y ha sido patrono de instituciones como la Fundación José Ortega y Gasset, además de presidir la Fundación Garrigues y la Cátedra Garrigues de Derecho Global en la Universidad de Navarra.En los últimos años se ha convertido también en una voz de referencia en debates sobre ética pública, globalización, futuro de Europa y calidad democrática, interviniendo en foros, conferencias y medios de comunicación.