Es una abogada laboralista, política y activista por los derechos humanos cuya trayectoria recorre la historia de la oposición al franquismo, la Transición y la democracia española. Formada en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó a ejercer como abogada en 1966 y muy pronto orientó su carrera hacia la defensa de trabajadores, vecindarios populares y presos políticos.
Durante el tardofranquismo se vinculó a los movimientos cristianos de base y al trabajo del padre Llanos en El Pozo del Tío Raimundo, donde acompañó la creación de las primeras asociaciones de vecinos de Madrid, especialmente en Entrevías. Esa combinación de compromiso jurídico y militancia social marcará toda su biografía: Sauquillo se convierte en una de las figuras más visibles del movimiento de abogados laboralistas, implicada en causas emblemáticas como los procesos contra opositores al régimen y, más tarde, en juicios clave de la historia reciente.
Su historia está atravesada por la violencia política: su hermano, el abogado Francisco Javier Sauquillo, fue asesinado en la matanza de Atocha del 24 de enero de 1977, atentado en el que ella misma podría haber perdido la vida de no encontrarse en otro local con Manuela Carmena y José María Mohedano. Ese episodio refuerza su compromiso con una izquierda democrática y dialogante, y con la defensa de la memoria de las víctimas del terrorismo y de la dictadura.
En el terreno político, tras su militancia en la ORT, se integra en el PSOE en los años ochenta. Fue diputada de la Asamblea de Madrid y senadora por designación autonómica entre 1983 y 1994, participando en la elaboración de leyes clave del Estado de derecho, y posteriormente eurodiputada socialista de 1994 a 2004. Paralelamente, desde 1985 presidió el Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL), convirtiéndose en una referencia del pacifismo, el voluntariado y la cooperación internacional, y ocupó la presidencia del Consejo de Consumidores y Usuarios (2005–2013).
Ya en el siglo XXI su nombre se vincula estrechamente a las políticas de memoria: entre 2016 y 2018 presidió el Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, encargado de aplicar la normativa sobre símbolos y vestigios franquistas.
En 2025 fue nombrada presidenta del PSOE de Madrid, consolidando su figura como referente moral y político de la izquierda madrileña.
Reconocida con numerosas distinciones por su defensa de los derechos humanos, Paquita Sauquillo encarna la continuidad entre la abogacía antifranquista, el constitucionalismo democrático y las luchas contemporáneas por la memoria, la paz y la justicia social.