Carlos García-Alix (León, 1957) es pintor y cineasta afincado en Madrid cuya trayectoria cruza artes visuales, edición y cine documental. Desde 1984 ha expuesto de forma regular en galerías e instituciones, consolidando una obra pictórica de registro figurativo y tono narrativo, atenta a la memoria cultural y a los pliegues de la historia reciente. En paralelo, ha impulsado sellos y proyectos editoriales de imagen y pensamiento —Ediciones Comité Peninsular (1995), Larga Marcha Arte y Ediciones (2009), Cristal del Tiempo (2018) o Müller42 (2023)— que subrayan su vocación de artesano gráfico y su interés por el archivo y la edición como extensión del taller.
Su obra audiovisual alcanzó reconocimiento con el largometraje El honor de las injurias (2007), presentado en la SEMINCI de Valladolid y premiado en diversos festivales. El film reconstruye, con recursos de investigación histórica y una puesta en escena sobria, la vida del anarquista Felipe Emilio Sandoval, figura tan extrema como el tiempo que habitó. La película dio origen, además, a una exposición en el Centro Cultural Conde Duque (Madrid, 2009), donde se desplegó el universo documental y gráfico que sustentó la investigación fílmica.
En conjunto, el itinerario de García-Alix se ha movido en la intersección entre imagen, relato y memoria: la pintura como crónica, el libro de artista como laboratorio y el documental como ensayo histórico. Ese triángulo define una práctica que trabaja con materiales de la realidad —fotografías, recortes, sumarios, testimonios— para interrogarlos desde la forma plástica y la ética del detalle, con especial atención a las biografías que quedan en los márgenes de los relatos canónicos. De ahí que su filmografía y sus proyectos editoriales funcionen como máquinas de lectura del pasado, atentas a los mecanismos de la violencia política y a sus huellas culturales, y que su obra pictórica dialogue con esa misma sensibilidad por la textura del tiempo vivido